Envejecer en el siglo XXI

B. Suárez/15-11-2019

Las personas mayores, las nuevas formas de llevar la vejez y la participación de las mismas en todos los niveles de la sociedad fue el eje central de la Jornada sobre Nuevos Envejecimientos en el Siglo XXI, que se celebró el 14 de Noviembre, en la sede de la Federación Asturiana de Concejos (FACC).

La directora general de Servicios Sociales y Mayores, Trinidad Suárez Rico, fue la encargada de abrir la jornada. Suárez comenzó su intervención afirmando que “vivimos más, pero también necesitamos mayores apoyos. Por eso, desde los servicios sociales es importante que el compromiso de desarrollar políticas sociales sea compartido, porque es primordial que los itinerarios tengan en cuenta una visión integral de las personas mayores”.

Trinidad Suárez también hizo hincapié en la necesidad de que el envejecimiento sea visto como una oportunidad, argumentando que “si las personas están alcanzando edades avanzadas con buenas capacidades, eso quiere decir que necesitan realizar sus deseos y vivir con los mismos anhelos de cualquier persona, porque la vejez no es ningún lastre, hay que vivirla con normalidad”.

Por su parte, la directora general de Planificación, Ordenación y Adaptación al Cambio Social, Jimena Pascual Fernández, explicó en su ponencia que “hay que contar con las personas mayores para participar en cualquier proyecto que atañe al conjunto de la comunidad”, apuntando asimismo que hay que empezar a envejecer bien cuando todavía se es relativamente joven.

Por otro lado, el director general del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), Pablo Martínez García, hizo un repaso de las funciones de la institución que dirige, declarando que “el IMSERSO no solo son viajes, también tenemos novedosos proyectos, entre ellos el de Ciudades Amigables de las Personas Mayores, que pretenden facilitar la vida a ese sector poblacional. No debemos olvidar tampoco que en España, en el año 2050, vivirán unos 13 millones de personas, mayores de 65 años”. Asimismo, Martínez hizo alusión a la necesidad de distinguir las diferentes zonas donde viven las personas mayores, con necesidades muy diferentes según su hábitat y, a partir de ahí, personalizar las demandas. No faltó en la intervención del director del IMSERSO la palabra soledad, considerándola como un punto negativo que afecta a muchas personas mayores.

Posteriormente, representantes de distintos equipos territoriales del Principado de Asturias expusieron sus experiencias en el tema del envejecimiento activo, enlazándolo con una mesa redonda, moderada por José Antonio Labra, responsable de Rompiendo Distancias MACONSI.

Una exposición sobre nuevas prácticas locales, con epígrafes como ‘Envejecimiento y Soledad no Deseada’, ‘No me llames Soledad’,’Oviedo para las Personas’, ‘Polavilla en Allande’ o ‘Arte y Territorio’, ocupó la última parte del programa,  al que puso el cierre Ana María Vigón Suárez, alcaldesa de Tapia de Casariego y coordinadora de la Comisión de Servicios Sociales de la FACC.

Como idea final de todas las ponencias de la jornada dedicada a las nuevas formas de envejecer, hay que destacar una noción fundamental: la mayoría de las personas quieren envejecer en su territorio y en su casa, y a partir de esa premisa hay que facilitarles la vida y contar con sus opiniones, huyendo de tópicos como el edadismo.

 

 

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