Las viviendas alternativas para personas mayores, a debate

Redacción 10-3-2020

Con el objetivo de seguir profundizando sobre las experiencias y nuevas alternativas para vivir las personas mayores y las dificultades que van surgiendo en su funcionamiento, la Fundación HelpAge International  España, la Fundación Pilares para la autonomía personal y la Asociación Mayores de Madrid XXI organizaron el pasado 3 de febrero en el Salón de Actos de la Fundación ONCE la jornada ‘Las viviendas alternativas para personas mayores, a debate’ , con la asistencia de 182 personas.

En la inauguración intervinieron Isabel Martínez Lozano, presidenta de HelpAge International España; Pilar Rodríguez Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la autonomía personal; Loles Díaz  Aledo, presidenta de la Asociación Mayores de Madrid XXI, y Pepe Aniorte Rueda, delegado del Área de Gobierno de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid.

En sus intervenciones pusieron de manifiesto, entre otras cosas, la necesidad de que se reconozca como derecho fundamental el poder decidir cómo, dónde y con quién quieren vivir las personas mayores, la urgencia de realizar innovaciones en el servicio de asistencia a domicilio y la conveniencia de abordar los problemas de funcionamiento que surgen en el desarrollo, en el día a día, de los nuevos modelos de convivencia. También se destacó la importancia del tema objeto de la jornada por la cantidad de personas a las que afecta, la incidencia en la dedicación y trabajo de las mujeres en la atención de las personas mayores y cómo afrontar los problemas de soledad, lo que ha llevado a la administración municipal de Madrid a crear una Dirección General de Personas Mayores.

En el panel de presentación de nuevas experiencias, Alfonso Calle, de ‘Y si vivimos juntos’, resaltó los problemas de soledad y la ausencia de convivencia social. Informó de que no tienen proyectos concretos en marcha, que están en proceso de sensibilización  y que lo que pretenden  es  servir de base para proyectos futuros. También destacó la necesidad de impulsar políticas públicas que se anticipen a los problemas detectados en este ámbito.

Por su parte, Conchi García Conde, coordinadora del programa ‘Hogar y Café’ de Fundación Pilares para la Autonomía Personal, tras referirse a diferentes programas impulsados por las administraciones públicas (apartamentos tutelados, Convive mujer, etc.) y la  iniciativa privada (cohousing, Trabensol, etc.) expuso los beneficios que proporciona compartir casa y los servicios que presta la Fundación Pilares: asesoramiento, guías, publicaciones, convivencias, etc. Finalmente, explicó en qué consiste el programa ‘Hogar y Café’, que la Fundación Pilares empezó a desarrollar en 2019 y que cuenta ya con 147  personas interesadas.

Agustín Bastante Sicilia, presidente del Centro de Convivencia Cooperativa de Tres Cantos, después de exponer las motivaciones y los beneficios que representan los alojamientos comunitarios, presentó su proyecto de 35 apartamentos para 18 parejas y 17 personas individuales como iniciativa de respuesta “a la inactividad de las administraciones”. Detalló las vicisitudes que han tenido que superar desde 2014 cuando se pusieron en marcha.

En la mesa de debate sobre ‘Dificultades y problemas que van apareciendo en las iniciativas en marcha’, participaron Víctor Gómez, de la Cooperativa Convivir; Esperanza Linares, de la Cooperativa Trabensol y Bernardo Díaz Salinas, de la Asociación Mayores de Madrid XXI.

Esperanza Linares explicó con detalle los problemas que han ido surgiendo en Trabensol tras años de funcionamiento, parte de ellos no previstos y a los que han tenido que buscar soluciones. Hace un año pusieron en marcha su sistema de dependencia y detalló objetivos, prestaciones, personal y financiación: los gastos se cubren en parte por una cuota solidaria de todos los cooperativistas, otra parte (del 20 al 30%) como franquicia entre los atendidos, en proporción a los servicios recibidos. Las ayudas públicas concedidas a personas en situación de dependencia miembros de Trabensol se ingresan en el sistema de dependencia del que se han dotado.

Soluciones inclusivas

Bernardo Díaz, de la Asociación Mayores de Madrid XXI, presentó un estudio del estado actual de las viviendas colaborativas (cohousing) en España, no solo de/para personas mayores, sino las intergeneracionales, las que admiten a personas con discapacidad y las dedicadas al colectivo LGTBI. Destacó que, entre las que están en proceso de creación, el 60% son intergeneracionales, frente a solo el 30% de las que ya están en funcionamiento. Señaló que lo ideal sería que en estas viviendas hubiese una diversidad similar a la de nuestra sociedad, es decir que fuesen soluciones inclusivas porque las comunidades “sólo para…” ( personas LGTBI, personas con discapacidad, etc) “no son lo mejor, aunque por diversas circunstancias a veces sean la  última solución”.

Por su parte, Víctor Gómez, de la Cooperativa Convivir, expuso el origen y funcionamiento de ésta iniciativa sita en Horcajo de Santiago y su situación actual.

El coloquio sobre ‘Cómo afrontar las dificultades de las nuevas iniciativas en vivienda: lo que nos falta por saber y hacer’ estuvo moderado por Rosa Blanca Pérez López, de la Asociación Mayores de Madrid XXI.

La moderadora planteó diversas cuestiones a Paz Martín Rodríguez, arquitecta de la Fundación Arquitectura y Sociedad y a Pilar Rodríguez Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la autonomía personal, quienes pusieron de manifiesto, entre otras cosas, la diversidad de perfiles que tienen los demandantes de este tipo de viviendas, la necesidad de normalizar/desregular su creación y funcionamiento, de procurarse una buena información y asesoramiento antes de iniciar un proyecto de cohousing y de que los proyectos sean ambientalmente sostenibles .

Por último, el debate abierto sobre ‘Los modelos de vivienda que preferimos las personas mayores’ fue conducido por Loles Díaz Aledo, presidenta de la Asociación Mayores de Madrid XXI. Entre otras cuestiones, se suscitó la conveniencia de buscar  una nueva denominación, una palabra en castellano, al término cohousing; la  importancia de que existan procesos de mediación en los conflictos que puedan surgir entre los componentes del mismo; denunciar la paralización de proyectos previstos; la  falta de disponibilidad de solares a precios asequibles y la importancia de que los ayuntamientos apoyen ésta fórmula de convivencia.

Conclusiones

  • El cohousing es una forma de vivir en comunidad con unas características especiales.
  • No está regulada y necesita un marco normativo que responda a los diferentes requerimientos de las personas que opten por esta modalidad.
    •    El cohousing tiene que enfrentar los mismos problemas de convivencia y asistencia que tienen las personas mayores en otras formas organizativas.
  • Hay que estar vigilantes y bien informados para que el cohousing no caiga en los defectos de las cooperativas, residencias, sistemas de ayudas a mayores, etc.
  • No todo se arregla con voluntarismo y solidaridad.

La falta de un marco legal específico, la necesidad de ayudas públicas, la denuncia de la descoordinación entre los diferentes sistemas de ayuda, la escasa información de las iniciativas existentes y dificultades para encontrarlas, estuvieron continuamente presentes a lo largo de toda la jornada en la que también se señaló que es necesario seguir avanzando en el conocimiento y puesta en marcha de otras formas posibles de convivencia entre personas mayores.

 

 

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