Rehabilitación en el agua

Redacción

El agua es uno de los medios más recomendados en la recuperación y tratamiento de un gran número de lesiones y patologías musculo-esqueléticas. En los últimos años la fisioterapia ha sabido encontrar en este medio un gran aliado, y cada vez son más los fisioterapeutas que apuestan por ampliar su formación en terapias acuáticas como complemento a los tratamientos de fisioterapia tradicional.

Conscientes de esta realidad, la Residencia de Felechosa (Asturias) , concebida precisamente con SPA para el desarrollo de hidroterapia, realizó un curso de Terapia Acuática Específica junto con el Sanatorio Adaro de Langreo, impartido por Johan Lambeck, experto mundial en terapia acuática.

Profesionales a la vanguardia

El curso supone un antes y un después para numerosos centros que disponen de piscina terapéutica, balneario o SPA, como ocurre con el Montepío en Felechosa y Ledesma, que a partir de ahora podrán desarrollar programas especializados con evidencia científica para enfermos reumáticos, neurológicos, traumatológicos, pediátricos, a través de la Terapia Acuática específica y también de Terapia Acuática grupal, incidiendo en población con necesidades especiales, asociaciones y personas que quieran mejorar su calidad de vida a través del ejercicio acuático.

Trabajar en la piscina con el paciente permite que se reduzca el peso de su cuerpo, facilitando su movilidad y, con ello, la posibilidad de realizar ejercicios que no podrían hacerse en una camilla. Pero las ventajas no sólo hacen referencia al plano físico, sino también al efecto psicológico.

Además, tanto los Baños de Ledesma como la piscina SPA de la Residencia de Felechosa cuentan con sillas-grúa y con programas de hidroterapia y rehabilitación.

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