El Cuéntame de las reminiscencias

Berta Suárez

Tras su exitosa participación en el Auditorio Caixa Fórum de Barcelona, con la exposición del proyecto geriátrico de Reminiscencias, la neuropsicóloga Ana Madrazo, del Centro Sociosanitario Plaza Real de Gijón, prepara su participación en el próximo Congreso Nacional de Geriatría. Los buenos resultados que se están logrando con este novedoso proyecto, desarrollado por el equipo técnico de la residencia gijonesa, basado en la estimulación de los recuerdos más lejanos de las personas con diversos grados de pérdidas cognitivas, están siendo tomados como referencia por numerosos centros y profesionales dedicados a las personas mayores; fundamentalmente a aquellas con problemas de pérdida de memoria.

El punto fuerte y diferente de Reminiscencias radica en la recreación de un espacio físico que emule a las antiguas casas de los años 60 y 70, recuperando así muchos acontecimientos vitales que producen efectos muy positivos en los enfermos. Mediante la asistencia a la terapia de reminiscencia, “muchos de los pacientes con pérdida de memoria que deambulaban por el centro se han sentido en la sala como en su casa. Están más centrados en la misma y reciben allí a sus amigos como si volviesen a las costumbres de sus antiguos hogares”, nos cuenta Madrazo.

Un escenario auténtico

Así, en la estancia de Reminiscencias de Plaza Real,  podemos encontrar una televisión en blanco y negro, un sillón de skay, tapetes de ganchillo, un aparato de radio antiguo, una mesa de fórmica o un antiguo teléfono, entre otros enseres de moda en aquellos años. Tal es la autenticidad del escenario que algunos grupos de niños que han visitado la sala han quedado sorprendidos por la presencia de artilugios totalmente alejados de sus teléfonos y ordenadores actuales.

Por otra parte, la idea implantada por Ana Madrazo y su equipo, en torno a la vivencia a tiempo real de decorados antiguos, ha sido reconocida fuera de nuestras fronteras. Como ejemplo, el interés de una de las revistas más conocidas en Japón. En busca de formas europeas en el tratamiento de los mayores, los redactores japoneses  han encontrado en un rincón de Gijón unas prácticas sencillas y dinamizadoras para estimular los recuerdos entre un sector de la población al que la sociedad le debe sus cimientos. “Es curioso que se hayan enterado en ese país de nuestro proyecto y tal vez no lo conozcan en lugares mucho más cercanos, aunque cada vez nos llegan más noticias sobre el interés  por nuestra sala de reminiscencias por los distintos profesionales relacionados con nuestro sector”,  explica la cabeza visible del proyecto que rompe las barreras del tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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