La historia olvidada de las abuelas

Redacción 1-2-2018

Maruja y Herminia y sus anécdotas, sus ideas y su mundo son las protagonistas del cómic ‘Estamos todas bien’ (Salamandra Graphic), de Ana Penyás, en el que la joven ilustradora rinde homenaje a sus dos abuelas, y que consiguió el X Premio de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic.

“Elegí a mis abuelas porque no habían hecho nada supuestamente reseñable en sus vidas. Han sido madres, amas de casa, esposas… y se han dedicado a cuidar de los demás, como la mayoría de las mujeres de su generación que casi no tuvieron acceso a los estudios ni al trabajo fuera de casa. Hay pocos referentes intelectuales femeninos de esa generación porque o se exiliaron o se murieron o algo pasó en sus vidas”. Las abuelas de Ana son “muy diferentes de carácter: Maruja es más amarga y Herminia es más alegre pero lo que me interesaba es que eran dos mujeres muy normales que no habían hecho nada destacado en sus vidas”, destaca Ana

“Cuándo le dije a mi abuela Maruja que iba a hacer un cómic basado en su vida, me respondió que mejor escribiera una historia de amor. Cuando le dije lo mismo a mi abuela Herminia, se alegró y me dijo “Sí, claro, nena”. Así que grabadora en mano fui a visitar a Maruja para que me explicara el porqué de su obsesión por la cocina. Después visité a Herminia y descubrí la importancia de su abuela Hermenegilda y las causas de ese aire bohemio tan peculiar”.

“Creo -añade- que en la generación de mis padres sí que hay mujeres que ya han podido narrarse a sí mismas; pero en la generación de mis abuelas hay un vacío, porque está la figura de ese hombre que fue a la cárcel, o esa mujer política exiliada pero la mayoría de las mujeres estuvieron aquí sin más”.

El homenaje en un cómic

Ana estaba terminando Bellas Artes y su profesor de ilustración le puso un ejercicio de cómic cuando venía de pasar un fin de semana con su abuela Maruja, que vivía sola y estaba empezando a perder facultades. “Entonces decidí narrar un día de su vida en ese ejercicio de cómic».

“Aquello gustó mucho a la gente y para presentarme a un festival de autoedición de fanzines completé esas cuatro páginas con otras tantas sobre mi otra abuela, Herminia. Y presentando mi portafolio a editoriales, un editor me dijo que le gustaban mucho esas páginas sobre mis abuelas y que hiciera algo más largo”.

“Esta persona desapareció en el proceso pero yo tenía la historia muy avanzada y decidí presentarme al concurso de novela FNAC-Salamandra Graphic y lo gané”.

Desde entonces, las vidas de Herminia y Maruja recorren las páginas del cómic y nos acercan sus venturas y desventuras, con ese toque tan personal de la autora, nieta y admiradora.

 

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