La Ley de Derechos y Prestaciones vitales agilizará el acceso al sistema a las personas más vulnerables

–        La normativa garantiza un mínimo común de cobertura en todo el territorio asturiano y refuerza las medidas de incorporación laboral ligadas al salario social básico

Redacción 1-7-2021

La ley de Derechos y Prestaciones vitales, aprobada de forma definitiva, agilizará el acceso al sistema a las personas más vulnerables. Así lo ha manifestado la consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Astuiras, Melania Álvarez, durante su intervención en el debate final del proyecto de ley  celebrado en la Junta General del Principado. “Con un marcado espíritu innovador, el fin último de esta ley consiste en garantizar a las personas en situación de vulnerabilidad el acceso a sus derechos de una manera ágil y sencilla, así como un mínimo común de prestaciones en cualquier parte del territorio asturiano. En resumen, innovación que garantiza orden y concierto”, ha concretado la consejera.

La normativa también refuerza las medidas de incorporación laboral ligadas a la percepción del salario social básico. “Es un salto cualitativo de envergadura para el sistema de servicios sociales. Una ley que está a la altura de lo que la sociedad asturiana espera de sus representantes políticos”, ha explicado Álvarez.

La ley recoge un catálogo de apoyos o prestaciones que se clasifican en derechos vitales y prestaciones vitales. Dentro de los derechos se incluyen el salario social básico y los complementos vitales a este; las medidas de incorporación social y laboral que persiguen ayudar a las personas a que salgan o no caigan en una situación de exclusión social, apoyándolas en sus actividades de la vida cotidiana o a encontrar un empleo; la garantía de menores acogidos y el complemento a las pensiones no contributivas para personas que vivan solas. En el catálogo de prestaciones están las ayudas de emergencia social; las ayudas de apoyo a la intervención; las ayudas directas para el alquiler de vivienda y las viviendas de emergencia social.

Otra de las claves de esta ley es que el sistema cuenta con un instrumento básico contra la duplicidad de trámites: el complemento a las pensiones no contributivas para las personas que vivan solas. “El sistema atiende y es sensible a las personas en situación de especial vulnerabilidad, priorizando la tramitación urgente de cualquier prestación cuando exista, por ejemplo, una situación de violencia de género, riesgo de desahucio o de desprotección de menores”, ha señalado Álvarez.

La ley de Derechos y Prestaciones Vitales representa la esencia del modelo de atención a las personas en situación o en riesgo de exclusión social que se persigue en Asturias: el del doble derecho. “Nadie es ajeno al debate que se está produciendo en la sociedad en los últimos años en torno a si las personas han de tener derecho a una renta básica, sin más, o si se les ha de exigir una contraprestación por ella. Creemos que esta ley ha encontrado el equilibrio, revalidando el doble derecho a las personas a recibir, no solo una prestación económica para cubrir sus necesidades básicas, sino también a recibir apoyos para su incorporación social y laboral”, ha resaltado la consejera.

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