Tiroides y radioactividad: qué debemos saber

Desde el área de Tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (TiroSEEN) subrayan algunos aspectos que deben tenerse en cuenta en el momento actual y también remarcan algunos consejos

Redacción 28-3-2022

En estos últimos días, a raíz de la invasión de Ucrania por Rusia, se está gestando una preocupación colectiva por si en un momento determinado en esta guerra pudiera utilizarse armamento nuclear. Por este motivo, algunas personas están intentando conseguir comprimidos de yoduro potásico para protegerse de los efectos que pudieran derivarse de la llegada de nubes con material radioactivo.

Dada esta preocupación, los doctores Lluis Vila y Juan Carlos Galofré, del área de Tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (TiroSEEN), subrayan algunos aspectos que deben tenerse en cuenta en el momento actual y también remarcan algunos consejos.

¿Cómo afecta una explosión nuclear a la glándula tiroides?

Tras un accidente nuclear, ya sea por una explosión o una fuga de material radioactivo de una central nuclear, se libera, entre otros elementos, yodo radioactivo (I131). Este elemento, puede ser captado por la glándula tiroides y de este modo incrementar el riesgo de cáncer en esta glándula. 

¿Por qué afecta a la glándula tiroides?

El yodo es el elemento fundamental para el funcionamiento de la glándula tiroides. Las hormonas que sintetiza esta glándula contienen yodo. Por este motivo, la glándula tiroides, de manera natural, va a captar yodo para poder sintetizar sus hormonas.

¿Cómo se puede garantizar un aporte adecuado de yodo?

Para que los depósitos de yodo estén bien repletos, lo más importante es que la ingesta de yodo diaria sea la adecuada. Las necesidades diarias están alrededor de 150 microgramos de yodo en población adulta, 90-120 microgramos en población infantil y 250 microgramos en mujeres gestantes o que mantienen lactancia. Para cubrir estos requerimientos tenemos que tomar alimentos ricos en yodo y además conviene consumirlos de modo habitual, como la sal yodada.

Y en caso de un accidente nuclear o nube radioactiva?

Indudablemente, el riesgo se reduce significativamente si nuestra glándula tiene un depósito óptimo de yodo. Sin embargo, ante esta situación, sí que se recomienda la ingesta de comprimidos de yoduro potásico, pero a dosis muy elevadas para bloquear cualquier captación de yodo radioactivo por parte de la glándula tiroides. No sirven en absoluto las dosis de los comprimidos que se utilizan en las mujeres embarazadas. Las dosis de los comprimidos para la protección frente al yodo radioactivo llevan cantidades que pueden contener entre 60 y 150 miligramos de yoduro potásico, es decir supera en más de 500-1000 veces la dosis recomendada diaria.  a ce significativamente si nuestra gle ha contribuido y contribuye a

En el momento actual ¿Tiene sentido ingerir elevadas dosis de yoduro potásico? ¿Supone algún riesgo?

En este momento no tiene ningún sentido aumentar tomar dosis excesivas de yodo de manera indiscriminada para prevenir un hipotético accidente nuclear o nube con material radioactivo. Si se diera el caso, se deberán seguir las indicaciones de la autoridad sanitaria competente.

Ingerir yodo en exceso también puede acarrear riesgos para la salud, por lo que de ningún modo se pueden ingerir estos productos sin una indicación expresa de las autoridades de Salud. Un exceso de consumo de yodo puede generar una producción excesiva de hormonas tiroideas (tirotoxicosis) también, aunque parezca paradójico, en algunos casos puede ocasionar hipotiroidismo.

Relacionadas