“En ‘La insólita historia de Damián Casares’ se da a conocer lo sucedido en un tiempo en el que las verdades se ocultaban con silencios y los sucesos con omisiones”

Redacción 25-11-2019

La escritora mierense María Luisa Prada Sarasúa acaba de publicar una nueva novela, ‘La insólita historia de Damián Casares’,  la décima desde que en el año 2004 iniciara su carrera literaria. La obra saca a la luz las condiciones de una vida tremendamente dura y difícil en la construcción de la empresa Ensidesa, y unos sucesos que permanecen en el anonimato

-En tu último libro, analizas y detallas la vida de trabajadores de la empresa Ensidesa, que llegaron a Asturias buscando una vida mejor. ¿Qué te impulsó a investigar las experiencias de estos héroes sin rostro?

Hace mucho tiempo alguien que conocía lo sucedido durante la construcción de Ensidesa, me pidió que escribiera una novela basada en ese tema con la seguridad de que podría interesar y, pese a que entonces yo no sentí demasiado interés debido a mi desconocimiento,  en cuanto recabé información no lo dudé,  ya que me parecía importante  dar a conocer por ese medio lo sucedido  en un tiempo en el que las verdades se ocultaban con silencios y los sucesos con omisiones.
-Los defines como los “sin papeles” de entonces.  Además de la nacionalidad, ¿qué diferencias tienen con los de ahora?

Considero que sí hay muchas diferencias y debido principalmente a la nacionalidad, ya que quienes llegan ahora a nuestras fronteras tienen la seguridad de que no serán bien recibidos y suponen el rechazo que pueden generar, mientras que los “sin papeles” de entonces, tenían la convicción de que sus compatriotas los acogerían sin ningún reparo, certidumbre que perdieron al poco tiempo tras instalarse en la ciudad  a la que llegaban una aporobofia que jamás había existido, lo que hizo que se les conociera por el apodo de “coreanos”, alias que aún ahora, y pese a que ya han transcurrido más de 60 años, aún conservan sus descendientes.

 -Al final, todos van en busca de mejorar su vida,  ¿Cómo fue la de estos trabajadores de la empresa siderúrgica?

En sus comienzos la vida para ellos fue tremendamente dura y difícil pese a que procedían de una España paupérrima y conocían bien lo que era pasar penurias,  pero con el tiempo, y gracias a su sacrificio,  esa situación llegó a mejorar,  como también propició  el desarrollo industrial de Avilés, y de Asturias en su conjunto.
-¿Por qué permanecen en el anonimato?

Pues no lo sé y tampoco lo puedo entender, ya que estamos acostumbrados a que por parte de los medios de información se nos haga saber lo que ocurre a miles de kilómetros de aquí (en algunos casos situaciones menos penosas) y, sin embargo, poco o nada se informó entonces, ni se hace ahora pese a tocarnos más de cerca, sobre aquellas personas que para realizar su trabajo tenían que introducirse en unos cajones indios a quienes se les dio el nombre de   “campanas”,  compuestas de estructuras de hormigón ancladas en el barro y colocadas a más de diez metros de profundidad, en las que se debía inyectar una fuerte presión de aire que permitiera el trabajo de varios hombres en su interior. Esas personas (a quienes se les conoció con el nombre de “campaneros”) eran quienes sin el más mínimo material de protección, bajaban a cavar la tierra alejando el agua de las marismas hasta llegar a un suelo firme que permitiese la cimentación.
-Sacar a la luz las durísimas condiciones en las que trabajaban ¿es un homenaje a estos trabajadores, excluidos de la sociedad, y por extensión a los que, en pleno siglo XXI, aún corren peligro en sus trabajos?

Sin duda es un homenaje a esas personas y también a cualquiera que siga sufriendo situaciones arriesgadas en su trabajo, ya que lo cierto es, que desde los tiempos remotos, las grandes empresas faraónicas, pese a ser creadas en nombre del progreso, se levantaron y se levantan a costa del dolor, del sufrimiento y en ocasiones la vida de quienes fueron y son sus trabajadores.

-En la  trama hay lugar para el dolor, la envidia y también para el amor, el sacrificio, la generosidad. ¿Es la novela más dramática que has escrito?

Lo cierto es que ‘La insólita historia de Damián Casares’ no es una novela dramática, sino un relato en el que, aparte del dolor y la envidia,  hay sitio para el amor, el sacrificio y la generosidad y en el  que se mezclan realidades sociales que sin duda hay que conocer.

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