Hacia una vida normal

Arsenio Alonso-Collada prevé que para comienzos del verano las residencias podrán funcionar casi con total normalidad

B. Suárez

Con el dolor por el fallecimiento del 7% de los residentes en Asturias, el presidente de la Asociación de Centros Geriátricos de Asturias (Ascege) hace un repaso de la situación vivida, después de más de un año de pandemia. Arsenio Alonso-Collada tiene plena confianza en que, en uno o dos meses, las residencias de mayores podrán volver a una vida normal, lo que incluye el contacto con los familiares, en la misma línea de antes del Covid-19. “El pasado mes ya se recuperaron visitas y salidas, por lo que si los familiares están vacunados, en pocos meses podemos llegar a una vida normal”, asegura Alonso-Collada, quien dio una conferencia sobre ‘Atención en residencias antes, durante y después del Covid’, en el Ateneo Jovellanos de Gijón.

Con cerca de 2.400 muertos en Asturias, el presidente de Ascege, al hacer un repaso de la situación concreta  de los residentes, después de más de un año de pandemia, explica que “nadie se esperaba que pudiéramos llegar a esto. Los efectos negativos fueron muchos. Principalmente hemos notado un deterioro importante en muchos residentes: funcional, cognitivo, mental, social.  La recuperación no es fácil. En algunos casos, imposible. El virus y sus consecuencias también provocaron cambios nefastos en los familiares de los residentes, más desconectados de sus seres queridos, con los consiguientes efectos desmoralizadores que eso les produjo. La situación vivida provocó desasosiego en las familias, a las que no se pudo llegar todo lo deseado, porque las circunstancias lo impedían”.

El presidente de Ascege considera que “los centros geriátricos y los hospitales han sido los peores lugares para vivir durante la pandemia, y las noticias difundidas estaban muy alejadas de la realidad: residentes abandonados, ancianos muertos, apertura de casos en fiscalía, todos cerrados…” y  hace balance de las consecuencias directas del Covid- 19 entre las personas con las que tuvo más contacto. Además de provocar la muerte de varios residentes en el centro sociosanitario que dirige, el virus obligó a tener ingresados a dos de sus médicos durante un mes, y a hospitalizar a otros dos trabajadores.

Nuevo modelo de residencias

Últimamente, y más si cabe, después de las experiencias vividas por causa de la pandemia, se está valorando llevar a cabo proyectos de residencias más pequeñas. Al analizar esta posibilidad, el presidente de Ascege  reclama “financiación para llevar a cabo ese nuevo modelo de residencias. Además, es necesario conservar las existentes, ya que en 13 años podrían faltar 4.000 plazas más”. El conocimiento que se tiene de las residencias “es una percepción mala. Son lugares para la recuperación, con perfiles con muchas complicaciones asociadas. Quién va a querer ir… pero una vez que se tiene que hacer, según un estudio, la gente está encantada”

En lo referente a la figura del coordinador sociosanitario, Arsenio Collada se lamenta de que haya desaparecido, al considerar que sigue siendo necesaria: “No entendemos por qué la han eliminado, porque las personas en residencias también forman parte de la Sanidad”. En la misma línea de reivindicaciones, pide ayudas al Gobierno, porque la crisis sanitaria vivida ha acarreado muchas pérdidas en los geriátricos de Asturias.

Por otro lado, no se cansa de asegurar que “la vacuna está funcionando maravillosamente bien”, por lo que, a pesar de las adversas circunstancias vividas, que se cebaron muy especialmente con las personas mayores, y aunque aún no se puede bajar la guardia hasta que hay un porcentaje todavía más elevado de vacunaciones, la puerta a la esperanza está abierta.

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