Fundación PEM y UNATE rescatan y preservan las historias de vida de las personas mayores

La memoria y el patrimonio intangible de la región estará disponible para público general e investigadores y será custodiado por la Filmoteca de Cantabria

Redacción 24-6-2021

Toda vida vivida es heroica. Especialmente si se acumula el éxito de la longevidad. Por tanto, toda persona mayor acumula una memoria histórica y un patrimonio inmaterial que necesitamos conocer, transmitir, preservar. La Fundación Patronato Europeo de Mayores (PEM) y UNATE, la Universidad Permanente, comenzaron a finales de febrero de este año a trabajar en Legado Cantabria, un proyecto que cuenta con el apoyo de las direcciones generales de Patrimonio Cultural y Memoria , y de Acción Cultural del Gobierno de Cantabria.

Legado construye una historia oral de Cantabria a partir de las Historiad de Vida (HdV) de personas mayores de 70 años que residen en la región. Con una metodología cuidadosa y respetuosa con las personas protagonistas del proyecto, Legado Cantabria ayuda a que esas historias fluyan y las documenta en una grabación audiovisual que luego es transcrita y preservada para su consulta por investigadores sociales y académicos. El público general puede acceder a resúmenes de estos testimonios invaluables a través de la página web www.legadocantabria.org, en la que se van volcando las HdV ya procesadas, y la Filmoteca de Cantabria será la entidad depositaria de todo este “legado” para preservarlo en el tiempo.

Un equipo, liderado por Zhenya Popova, es el encargado de localizar a las personas mayores en función de la diversidad que este colectivo acumula y trabajar con ellas de forma pausada para que puedan narrar su historia. El rescate y el procesamiento de cada una de estas HdV puede suponer una media de entre 80 y 120 horas de trabajo. Por ello, Legado Cantabria quiere lograr documentar unas 60 historias de vida cada año y poder aumentar ese ritmo en función de los recursos disponibles.

Las primeras historias que se han rescatado son las de dos mujeres de muy diferente perfil: María Jesusa de la Vega Ruíz, nacida en 1919 en Los Tojos (Cabuérniga) y con una historia plagada de guerras, exilios, movilidad y supervivencia, y Lucrecia Diego García, nacida en 1920 cerca del Alto de Valvanuz y que ha residido siempre en Tezanos, donde dedicó su vida activa a la ganadería de ovejas y vacas, a la elaboración y venta de quesos, a la huerta, “a llevarse bien con los otros”.

El proyecto se ha presentado recientemente en el Palacio de Festivales de Santander, con la presencia del vicepresidente del Gobierno, Pablo Zuloaga; el presidente de Fundación PEM y UNATE, Modesto Chato de los Bueys, y la intervención de Zoraida Hijosa, directora general de Patrimonio Cultural y Memoria Histórica, y de Gema Agudo, directora general de Acción Cultural.

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