#MeGustaTodoDeTi: la solidaridad intergeneracional, clave para aprender a vivir tras la pandemia

La iniciativa promueve la relación entre personas mayores y jóvenes, para aprender mutuamente claves con las que afrontar desafíos comunes agravados por el covid, como el aislamiento social, la soledad o los problemas de salud mental

Redacción 27-4-2022

El final de la pandemia se acerca a medida que vamos recuperando la “antigua normalidad”, con medidas como el fin de las mascarillas. Sin embargo, la sociedad corre riesgo de salir de esta crisis sin superar problemas previos que se han agravado con el covid, como la desconexión social entre generaciones, el aislamiento, la soledad o problemas de salud mental que han aflorado, como la ansiedad o la depresión.

Por ello, la Fundación Grandes Amigos, en colaboración con CaixaBank y Fundación Montemadrid, lanza la iniciativa ‘Me gusta todo de ti’, en el marco del 29 de abril, Día de la Solidaridad Intergeneracional. El objetivo es acercar a personas jóvenes y mayores a través del voluntariado, en un intercambio de experiencias que beneficia mutuamente al compartir habilidades personales que servirán para aprender a vivir tras la pandemia en un mundo cada vez más solitario y envejecido.

La campaña #MeGustaDeTi aportará claves y recomendaciones saludables (ver abajo) para todas las edades a través de la web voluntariadoconpersonasmayores.org, en redes sociales y en cartelería que podrá verse en Metro de Madrid desde el 26 de abril.

 Los grupos de edad más afectados por la pandemia

Los jóvenes de entre 18 y 24 años son el grupo de edad que presenta más síntomas relacionados con ansiedad (34.6%) y depresión (42.9%) durante el confinamiento del COVID-19, según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Otras investigaciones han revelado el aumento de la soledad no deseada, especialmente entre jóvenes y mayores. Según un estudio del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”, más de la mitad (56%) de la población mayor de 55 años experimentó sentimientos de soledad en la pandemia. Este problema fue más palpable entre los 65 y 79 años y entre quienes no se sentían solos antes de la actual crisis sanitaria.

La realidad  que confirma las cifras

En los dos años que dura ya la pandemia en Grandes Amigos ha aumentado en un 64% el número de personas mayores que atendemos, acompañando ya a 1566 mayores de toda España a finales de 2021.

“El perfil predominante sigue siendo el de una mujer mayor de 84 años, que vive sola, con problemas de salud y escasa movilidad y sin red de apoyo familiar ni vecinal. Pero ha sido significativo el crecimiento de personas atendidas por Grandes Amigos que no son tan mayores (de 65 a 80 años) y que antes del covid no sabían lo que era la soledad”, explica Mercedes Villegas, directora de la ONG.

“Como sociedad también hemos cambiado la forma de relacionarnos y de apoyarnos: las restricciones a la socialización nos hacen encerrarnos en uno mismo, y ahora cuesta volver la mirada en quien nos rodea, sobre todo la gente mayor”. A pesar de que el voluntariado se ha incrementado en un 30% (con 1828 personas voluntarias), este retraimiento generalizado, sumado a la creciente demanda de personas mayores que necesitan acompañamiento o apoyo afectivo, hacen urgente la participación de nuevas personas voluntarias.

Cinco claves para aprender a vivir después de una pandemia

1.      Resiliencia para relativizar. La gente mayor, a pesar de ser las principales víctimas de esta crisis sanitaria, han dado una lección de resiliencia, prudencia y sentido común. En un momento en el que gran parte de la juventud se siente perdida, atrapada entre dos grandes crisis mundiales que han frenado sus proyectos vitales, resulta esencial aprender de los más mayores la capacidad de relativizar los problemas y salir adelante tras pasar guerras, posguerra, falta de libertades y derechos y diversas crisis económicas.

2.      La vida es mucho más que ‘el aquí y ahora’. En una sociedad que asocia el éxito a logros más efímeros y materiales, se vuelve imprescindible una visión de la vida más a largo plazo. Los años dan una perspectiva y una profundidad que ayudan a valorar las cosas realmente importantes: no son el último modelo de móvil o el vídeo viral del momento; tiene más que ver con las cosas que dan sentido a tu vida, como sentirnos apoyados y escuchados cuando lo necesitamos o disfrutar de un buen rato con amigos. Esto nos ayudará a vivir con más intensidad cada momento.

3.      Sí, serás mayor… y se puede ser feliz. El actual ritmo de vida tampoco ayuda a darnos cuenta de que algún día seremos mayores en un futuro donde viviremos más años pero más solos, según las proyecciones demográficas. Compartir tiempo con personas mayores ayuda a acercarnos a nuestro propio envejecimiento y a ser conscientes de lo importante que es prevenir la soledad durante toda la vida.

4.      Bienestar y salud mental, sin prejuicios. Durante la pandemia, los jóvenes han enseñado a toda la población a hablar sin prejuicios de ansiedad, depresión e incluso soledad. Romper estos estigmas es clave a la hora de abordar cuestiones tan básicas para la salud, cuando hoy son temas tabú para gran parte de la población e invisibilizados en la vejez.

5.      Tu vecino mayor te sigue echando de menos. Otra de las cosas positivas que trajo el covid, aunque solo temporal, fue el apoyo vecinal. Los portales se llenaron de carteles de gente que se ofrecía a ayudar a sus vecinos más mayores, para hacerles un recado o simplemente interesarse por su estado. Lamentablemente, aquella reacción espontánea se apagó a medida que se retomaron horarios laborales y rutinas, llevando de nuevo al olvido y a la soledad a muchas personas mayores. La solidaridad intergeneracional y la buena vecindad deberían estar integradas en nuestro día a día y no depender de emergencias.

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